Story Time

Experiencia incómoda en la cama con un hombre mayor

Si alguna vez te ha pasado, sabes lo incómodo que esto puede ser, y si no te ha pasado, seguramente te lo puedes imaginar.

Hace algún tiempo yo salía con un chico 11 años mayor que yo, para el momento él tenia 29 y yo 18. En otra oportunidad les contaré como lo conocí, y el desenlace de nuestra historia. Hoy quiero hablar de una incómoda experiencia mientras tenía relaciones con este chico, o mejor dicho… Mientras trataba de tener relaciones con él.

Mi madre estaba de viaje, tenía la casa para mi sola, así que decidí invitar a este chico, Jorge, a cenar y a ver películas a mi casa. Cuando llegó recuerdo que le di un beso, él era mucho más alto que yo, media algo así como 1.90, así que tenía que ponerme de puntillas para poder alcanzar sus labios y sentir su barba. Estuvimos un rato hablando en la sala, tomando un vino mientras una película rodaba en la televisión. Después de un rato de charla le dije que iría a mi cuarto a ponerme algo más cómodo, así que me levante del sofá y caminé hacia mi habitación, él me siguió.

Entramos a mi cuarto, Jorge se sentó en mi cama, la luz estaba apagada. Yo agarré mi pijama y entré al baño, dejé la puerta medio abierta. Yo sabía que Jorge podía verme a través del reflejo del espejo. Cuando salí del baño me senté junto a él en mi cama, ya se podía sentir la tensión y era indisimulable el deseo que teníamos por besarnos. No recuerdo quien dio el primer paso, de repente estábamos entre las sábanas sintiéndolo cerca, piel con piel, deteniendo el reloj, ya no existía el tiempo.

Cuando era claro que iba a pasar, cuando nuestros cuerpos estaban desnudos uno sobre el otro, él comienza a reírse, con una risa nerviosa e inocente. Hasta ahí llego el romanticismo de la velada.

– Deje los condones en el carro

– ¿Esto es en serio? – Le dije

– De verdad- Continuó, mientras se reía, cubriendo su cara con las sábanas blancas

– ¡No te molestes! Voy a buscarlos ya vengo- continuó

Me puse una bata de seda blanca y lo acompañé hasta el carro. Abrió la puerta y agarro un bolso negro pequeño, donde supuse que estaban los condones, y cerro el carro nuevamente. Volvimos a entrar a la casa, yo medio desnuda y el con los botones de la camisa desabrochados, seguimos jugando en mi cama por un rato, hasta que el decidió ponerse el condón y para sorpresa de ambos, su pene no estaba parado.

Igual se puso el condón, y lo intentó, pero claramente lo único que logró fue ponernos en una situación bastante incómoda a los dos. Me comenzó a pedir disculpas mientras se reía de manera nerviosa sobre mi.

  • Te juro que es la primera vez que me pasa- Dijo (mintió)
  • ¡Tranquilo no te preocupes! – Dije (mentí)

En el momento no me importó tanto, yo estaba enamorada de Jorge, aunque él no lo supiera. Le dije que otra noche lo volveríamos a intentar, pero no dejaba de sentirme culpable por no excitarlo lo suficiente. Claramente fue una situación desagradable, fue como un balde de agua fría después de haber tenido nuestros cuerpos tan calientes.

Todavía hoy en día no se si fue culpa de su edad, o si estaba nervioso por tener relaciones conmigo, o si tiene algún problema biológico que desconoce. Él me aclaro que en ningún momento pensara que fue mi culpa, que yo le encantaba. Sin embargo, siempre me quedó la duda, fue y sigue siendo la experiencia más incómoda que he tenido con un chico en la cama.

 

 

 

 

 

 

 

Nosotras

Somos un espacio para ti, para escuchar tu historia y para contarte la nuestra. Somos un espacio de olvido, somos amor y desamor. Aquí encontraras el lugar para ser entendida, te traemos consejos, frases, tips y mucho más, dedicados a la mujer del siglo XXI.

 

3828772